jueves, 18 de junio de 2015

La Dama de la Laguna

Hace muchos años, la Laguna de Zacapu, localizada en el municipio del mismo nombre en Michoacán, era mucho más grande de lo que es en la actualidad. Cerca de ella, vivía una joven muy hermosa de piel morena, ojos zarcos, delgada, y de largo pelo lacio trenzado en la espalda. La bella mujer estaba profundamente enamorada de un príncipe purépecha que vivía en unos de los señoríos asentados alrededor de la laguna.

Todos los días el joven y apuesto príncipe llegaba a visitar a la muchacha, y en su canoa llevaban a cabo deliciosos paseos por la laguna, donde miraban, extasiados y enamorados, el crepúsculo y el tranquilo vuelo de las blancas garzas. Juntos disfrutaban de sus amores y se juraban amor eterno, como todos los enamorados del mundo entero.

Un día, las obligaciones del príncipe le impidieron asistir a sus citas en la Laguna de Zacapu. Pasaron días, semanas, y meses, y el noble joven no aparecía. La muchacha se encontraba desesperada y sufriente –como sólo pueden sufrir las enamoradas- ante la ausencia de su amado. Ante tal abandono, la mujer decidió ir a buscar a su querido príncipe, aun desoyendo los consejos de su madre que le aconsejaba prudencia. Tomó una canoa y remó hasta la orilla de la laguna donde se encontraba el señorío del ingrato. Pero como la muchacha no conocía el manejo de la canoa, muy pronto se volcó y murió ahogada pensando en el amor desaparecido.

Desde entonces, por las noches a las doce en punto, la doncella sale de la laguna, bella, sublime, con el pelo suelto hasta la cintura. Se dirige caminando hasta el centro de la ciudad de Zacapu, para invitar a su casa lacustre a los jóvenes que encuentra por los caminos. Como su voz es hechicera y ensoñadora, no falta algún muchacho que, deslumbrado ante tanta belleza, la siga hasta la laguna, donde la solitaria mujer lo introduce y le abraza hundiéndole hasta ahogarlo. Son muchos los jóvenes que han perecido hasta ahora a causa de la desgraciada joven que fuera abandonada por el incumplido príncipe.

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. No es leyenda mi amigo,soy testigo de la campana y la llorona, aquí eni zacapu añorado,ya que vivo por el barrio de Sn.Juan Bautista

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    2. No es leyenda mi amigo,soy testigo de la campana y la llorona, aquí eni zacapu añorado,ya que vivo por el barrio de Sn.Juan Bautista

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  2. Es una historia real,lo puedo comentar, como hijo de esta gran ciudad, donde las historias de mi abue,tienen su fondo de realidad,cuando a mi,en años pasados me tocó escuchar el grito lastimero y doliente de la llorona,así no puedo decir que sólo son fantasías, cuando me tocó escucharlas en mis cinco sentidos y totalmente consciente,ya que vivía muy cerca de la laguna y se podía decir que la laguna estaba muy cerca,a menos de 300 metros

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  3. Es una historia real,lo puedo comentar, como hijo de esta gran ciudad, donde las historias de mi abue,tienen su fondo de realidad,cuando a mi,en años pasados me tocó escuchar el grito lastimero y doliente de la llorona,así no puedo decir que sólo son fantasías, cuando me tocó escucharlas en mis cinco sentidos y totalmente consciente,ya que vivía muy cerca de la laguna y se podía decir que la laguna estaba muy cerca,a menos de 300 metros

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